Dios hace milagros a través de María.


Virgen María

A TRAVÉS DE MARÍA DIOS HA HECHO MILAGROS INSÓLITOS.



Son inumerables los milagros acaecidos a través de la intercesión de la Virgen María a través de los siglos.

Sin embargo, vamos a destacar tres casos concretos, por su proximidad histórica y por lo bien documentados que se encuentran, lo cual garantiza su autenticidad y su caracter extraordinario, sólo al alcance del obrar de Dios.

Como es habitual, Dios pone el sello de su obrar con milagros fuera del alcance del hombre, para acreditarse ante este y disipar cualquier duda sobre su actuación.

Los tres casos que vamos a exponer son: Lourdes, Calanda y Guadalupe.

 

LOURDES

 

"Lourdes es la joya de la corona de los milagros. Desde que la niña Bernadette Soubirous afirmó haber presenciado casi una veintena de apariciones de la Virgen María en la gruta de Masabielle, hace 161 años, se han contabilizado unos setenta milagros validados y más de 7.000 curaciones sin explicación científica." (El Pais, 8 de junio 2019)
 
Desde las apariciones de la Virgen, se han comunicado más de 7.000 curaciones milagrosas en Lourdes, tras haber acudido dichas personas al lugar y pedido a la Virgen María su curación.

Tal proliferación insólita de curaciones científicamente inexplicables, tras acudir a Lourdes, dió pie a que la Iglesia Católica instituyera el Departamento Médico de Lourdes, también conocido como el Bureau, constituido por médicos y científicos. Está constituido por 20 miembros, y su objetivo es verificar y evaluar los supuestos casos milagrosos. Para ello siguen un protocolo tan estricto que de más de 7.000 casos de curas inexplicables para la ciencia, sólo han calificado a 70 de "milagro".

Algunos de los requisitos que exigen para ello son la curación instantanea, que la salud restablecida se mantenga indefinidamente, y que no quepa explicación científica alguna.

Sus conclusiones están a disposición de cualquier médico o científico que quiera hacer su propia investigación o impugnar sus conclusiones. Eso nunca ha ocurrido.

Uno de los casos más sonados de Lourdes fué la curación de Marie Bailly, testimoniada por el entonces agnóstico Doctor Alexis Carrel, quien a raíz de estos hechos se convirtió al catolicismo. Carrel recibiría, años después, el Premio Nobel de Medicina de 1912.

En 1902, Carrel fué invitado por un médico amigo suyo a ayudar a atender a pacientes que acudían a Lourdes.
Carrel, por aquel entonces, no creía en los milagros, pero accedió por ayudar y por curiosidad acerca de lo que se decía que ocurría en Lourdes.
En el tren conoció a Marie Bailly, una mujer que padecía peritonitis tuberculosa aguda. La mujer estaba sólo parcialmente consciente y Carrel y otros médicos presentes eran de la opinión de que moriría muy en breve, quizá en Lourdes mismo.

Una vez en Lourdes, Marie fue llevada a la gruta, donde le derramaron tres jarras de agua sobre su vientre distendido.
En el primer derramamiento, según ella misma, sintió un dolor penetrante. En el segundo disminuyó este dolor. En el tercero percibió una sensación agradable.
Su estómago comenzó a aplanarse y su pulso volvió a la normalidad.
Carrel, estaba justo detrás de ella, junto a otros científicos y escribió:
"El abdomen, enormemente distendido y muy duro, empezó a aplanarse. En 30 minutos [la protuberancia] había desaparecido completamente. No se observó ninguna descarga del cuerpo".
Marie se recuperó totalmente y cenó con apetito, sin vomitar.
Carrel solicitó que Marie fuera monitorizada durante cuatro meses por un psiquiatra y un médico.

Tras este tiempo, Marie se unió a la Hermanas de la Caridad, para trabajar con los enfermos y pobres. Murió en 1937.

Carrel volvió muchas veces a Lourdes, y en una de esas visitas fue testigo de otro milagro: la curación de un niño ciego de 18 meses.

Tras esto, en 1942, se convirtió al catolicismo.

En 2008 sucedieron los hechos que han dado pie a  declaración del milagro nº 70 de Lourdes.
La hermana Bernadette Moriau, que padecía una ciática que degeneró en un problema neurológico que la convirtió prácticamente en inválida, peregrinó a Lourdes. Rezó y pidió su curación. Durante años se había sometido a numerosas operaciones, precisó de aparatos ortopédicos y de silla de ruedas.
Al llegar a su convento escuchó una voz que le decía: "quitaté los aparatos". Así lo hizo y comenzó a andar normalmente, totalmente curada.  

Los setenta hechos calificados de milagrosos están todos perfectamente documentados con el método científico. Ninguno ha sido contestado ni negado con argumentos científicos.

Otro premio Nóbel de medicina, el Dr. Luc Montagnier, famoso por el descubrimiento del virus VIH, afirma:
 
«Muchos científicos cometen el error de rechazar lo que no entienden. No me gusta esa actitud. Con frecuencia cito la frase del astrofísico Carl Sagan: ‘La ausencia de prueba no es prueba de ausencia’ (...) En cuanto a los milagros de Lourdes que yo estudié, creo que realmente se trata de algo inexplicable(...) No logro entender esos milagros, pero reconozco que ​existen curaciones que no están previstas en el estado actual de la ciencia».

 

CALANDA

"Decidimos, pronunciamos y declaramos que a Miguel Pellicer, natural de Calanda, de quien en este proceso se trata, le ha sido restituida milagrosamente su pierna derecha, que antes le habían cortado, y que tal restitución no ha sido obrada naturalmente, sino prodigiosa y milagrosamente, debiéndose juzgar tener por milagro, por haber concurrido en ella todas las circunstancias que el derecho exige para constituir un verdadero milagro, como por el presente lo atribuimos a milagro, y por tal milagro lo aprobamos, declaramos y autorizamos". 
(Sentencia del 27 de abril de 1641, firmada por D. Pedro de Apaolaza Ramírez, arzobispo de Zaragoza, conclusión del proceso canónico correspondiente que fue abierto el 5 de junio de 1640).
 
Entre las 10 y las 11 de la noche del día 29 de marzo de 1640, en la villa aragonesa de Calanda, sucedió el milagro, en la persona de Miguel Juan Pellicer, de 23 años.

Miguel Juan Pellicer, cuando contaba con 19 años, trabajando en Castellón de la Plana, sufrió un accidente, de resultas del cual le hubo de ser amputada la pierna derecha, dos dedos por debajo de la rodilla.

La operación se practicó en el Hospital de Nuestra Señora de Gracia, en Zaragoza. La practicó el cirujano Juan Estanga, y el practicante Juan Lorenzo García enterró la pierna amputada.

Tras mendigar dos años a la puerta del Pilar, en Zaragoza, donde se encomendaba a la Virgen, decidió regresar a su hogar, en Calanda, donde durmiendo en la habitación de sus padres, por estar ocupada la suya, sucedió el milagro.

Fueron sus padres quienes lo vieron durmiendo con dos piernas, tras haberse acostado con una. En la pierna recuperada aun estaban unas cicatrices que tenía, previas a la operación.

El día 2 de abril, cinco días después del milagro, concretamente el Lunes Santo, D. MiguelAndreu, notario de Mazaleón, levanta ​acta notarial​ de "tan impresionante hecho". El original de esta Acta Notarial, con todo el protocolo del año 1640, se conserva en el Archivo del Ayuntamiento de Zaragoza.
Declaran en dicho proceso: Facultativos y sanitarios (5 personas), entre ellos el cirujano que le amputó la pierna, familiares y vecinos (5 personas), autoridades locales (4 personas),autoridades eclesiásticas (4 personas), personajes diversos (6 personas, destacando a dos mesoneros de Samper de Calanda y de ​Zaragoza​).

La archidiócesis aragonesa reconoce el hecho como "milagro" el día ​27 de abril de 1641​.