Dios se manifiesta al hombre

Dios se revela al hombre

Dios mantiene

El Amor de Dios se revela en la Creación y en la Historia, mediante signos, profetas y Sagrada Escritura, y tiene su cumbre en Jesucristo y María.


La creación es mantenida actualmente, en todo momento, por Dios. Eso muestra el amor de Dios hacia lo creado.


Por el mero hecho de crear Dios se nos revela, como se revela Velazquez con Las Meninas, por ejemplo. Si hay un cuadro, hay un autor.


Por otro lado, Dios se revela históricamente al hombre, y para acreditarse lo hace con signos (milagros), imposibles para el hombre y que manifiestan su procedencia superior y acreditan la revelación como procedente de Dios.


Históricamente Dios se revela a nuestros primeros padres, a Noé, a los Patriarcas, a Moisés, a los profetas, y en la culminación de los tiempos se revela por su propia "Palabra", por el Verbo divino: Jesucristo.


Todo ello acreditado por milagros, signos.


En la actualidad, Dios sigue acreditando su mensaje y a sus mensajeros con milagros, que garantizan la fiabilidad.
 

 

EL NOMBRE DE DIOS


El nombre, en las culturas orientales y en muchas otras, es el que refleja la esencia de lo nombrado: comprende lo que es.


Así, pues, cuando Moisés le pregunta a Dios su nombre, este se lo revela; y le revela con él su esencia, lo que es Él. Y su nombre es YAHVEH, que podemos traducir por "Yo soy" o "el que es", "la esencia".


Esto nos indica cual es la cualidad esencial de Dios, a saber, la aseidad, que existe por sí mismo, sin traer causa de nada. Dios es la existencia, el ser.


Si pensamos sobre ello nos daremos cuenta de que "la nada" es imposible, por definición, por ello Dios no es contingente, sino necesario.


Y este nombre que se revela sobre el siglo XIV antes de Cristo, resulta que cuadra perfectamente con todo lo que hemos dicho: la necesidad de que la existencia, el ser, sea eterno.


Los filósofos griegos, usando la simple razón humana, ya descubrieron que Dios debía ser sólo uno, fuera del tiempo y el espacio, simplisimo y sin cambios, y espiritual. Eso fue a partir del siglo V antes de Cristo, pero casi mil años antes, Dios ya había revelado que era así.

 


TESTIMONIO DE UN ASTROFÍSICO

 
El Dr. Hugh Ross testimonia:

"Cuando estudié las religiones orientales, vi que hablan del espacio y del tiempo como eternos, no creados.

La Biblia es el único libro sagrado que habla del comienzo del espacio-tiempo real, cuando el universo fue creado.

Es también el único libro sagrado que habla del universo en constante expansión.

Yo sabía lo suficiente sobre la historia de la astronomía para darme cuenta de que eso no se registró en ningún otro lugar hasta el siglo XX.

Hay once pasajes diferentes que hablan sobre Dios “extendiendo los cielos”, en una variedad de formas verbales hebreas, lo que significa que la Biblia está hablando literalmente, y no figurativamente, sobre Dios que expande el universo.

El hecho de que la Biblia predijo el corazón de la cosmología del BigBang miles de años antes que cualquier astrónomo siquiera hubiese soñado con ese concepto fue una de las evidencias que me dijeron: “Este libro tiene poder predictivo”.

Lo que realmente me impresionó en la Biblia, en comparación con los demás libros sagrados, es que es la única que prevé tests objetivos: “Examinen todo; quédense con lo bueno”, dice Pablo en la 1ª carta a los Tesalonicenses 5,21. Y, de hecho, la Biblia no sólo nos dice que examinemos, sino que nos muestra cómo hacerlo.
 
“¿Usted es consciente de que el método científico viene de las páginas de la Biblia?”."

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